POESÍA INOLVIDABLE

POESÍA INOLVIDABLE
Mostrando entradas con la etiqueta Hernán Salinas Cantú. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Hernán Salinas Cantú. Mostrar todas las entradas

viernes, 10 de marzo de 2017

MI PRIMER PACIENTE

Era una mañana de primavera 
y muchos aromas había en el ambiente 
cuando al sonar la hora primera 
tocó a la puerta mi primer paciente.

Una pobre mujer desesperada 
con un niño en brazos me miró de fijo 
y suplicó con palabra entrecortada: 
“doctor, doctor, salve a mi hijo”.

Un tierno retoño de cara angelical 
posaba en su regazo inconsciente 
denotando al parecer un grave mal 
que atacó su organismo de repente.

Examiné a la criatura con paciencia 
como un experto jardinero a su huerto, 
pero nada podía hacer mi ciencia 
porque aquel niño ya estaba muerto.

Un nudo forjose en mi garganta 
deteniendo el sonido de mi voz, 
su tragedia adivinó aquella santa 
y en silencio compartimos el dolor los dos.

Hoy, al recordar aquella madre y a su hijo 
que inútilmente mi ciencia atendiera 
de hinojos oré ante el crucifijo, 
y lloré, sin que nadie me viera…
Mostrando entradas con la etiqueta Hernán Salinas Cantú. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Hernán Salinas Cantú. Mostrar todas las entradas

viernes, 10 de marzo de 2017

MI PRIMER PACIENTE

Era una mañana de primavera 
y muchos aromas había en el ambiente 
cuando al sonar la hora primera 
tocó a la puerta mi primer paciente.

Una pobre mujer desesperada 
con un niño en brazos me miró de fijo 
y suplicó con palabra entrecortada: 
“doctor, doctor, salve a mi hijo”.

Un tierno retoño de cara angelical 
posaba en su regazo inconsciente 
denotando al parecer un grave mal 
que atacó su organismo de repente.

Examiné a la criatura con paciencia 
como un experto jardinero a su huerto, 
pero nada podía hacer mi ciencia 
porque aquel niño ya estaba muerto.

Un nudo forjose en mi garganta 
deteniendo el sonido de mi voz, 
su tragedia adivinó aquella santa 
y en silencio compartimos el dolor los dos.

Hoy, al recordar aquella madre y a su hijo 
que inútilmente mi ciencia atendiera 
de hinojos oré ante el crucifijo, 
y lloré, sin que nadie me viera…

Recent Comments

Recent Posts

Copyright Text