Poesìa Inolvidable

martes, 27 de diciembre de 2016

AÑO NUEVO



A las doce de la noche, por las puertas de la gloria
y al fulgor de perla y oro de una luz extraterrestre,
sale en hombros de cuatro ángeles, y en su silla gestatoria,
San Silvestre.

Más hermoso que un rey mago, lleva puesta la tiara,
de que son bellos diamantes Sirio, Arturo y Orión;
y el anillo de su diestra hecho cual si fuese para
Salomón.

Sus pies cubren los joyeles de la Osa adamantina,
y su capa raras piedras de una ilustre Visapur;
y colgada sobre el pecho resplandece la divina
Cruz del Sur.

Va el pontífice hacia Oriente; ¿va a encontrar el áureo barco
donde al brillo de la aurora viene en triunfo el rey Enero?
Ya la aljaba de Diciembre se fue toda por el arco
del Arquero.

A la orilla del abismo misterioso de lo Eterno
el inmenso Sagitario no se cansa de flechar;
le sustenta el frío Polo, lo corona el blanco Invierno
y le cubre los riñones el vellón azul del mar.

Cada flecha que dispara, cada flecha es una hora;
doce aljabas cada año para él trae el rey Enero;
en la sombra se destaca la figura vencedora
del Arquero.

Al redor de la figura del gigante se oye el vuelo
misterioso y fugitivo de las almas que se van,
y el ruido con que pasa por la bóveda del cielo
con sus alas membranosas el murciélago Satán.

San Silvestre, bajo el palio de un zodíaco de virtudes,
del celeste Vaticano se detiene en los umbrales
mientras himnos y motetes canta un coro de laúdes
inmortales.

Reza el santo y pontifica y al mirar que viene el barco
donde en triunfo llega Enero,
ante Dios bendice al mundo y su brazo abarca el arco
y el Arquero.




domingo, 25 de diciembre de 2016

EN SUS CASAS SOLOS



Cuantos abuelos habrá
en esta triste noche buena.

Que dormirán sin cenar
y sus hijos y sus nueras,
disfrutando sin parar
y ellos solos con su pena.

Solos sentados en la mesa
y sin dejar de pensar,
en estas hogareñas fiestas
que solos lo pasarán,
sin quien les de una vuelta
en esta triste Navidad.

Cuando estas fiestas pasen
algunos se acordarán,
que olvidaron a sus padres
en esta festividad,
como si no fueran nadie
a estos que todo lo dan.

Un día se harán mayores
y con su moneda pagarán,
tirados por los rincones
como hicieron con sus papás,
estos malos traidores
Dios no los perdonará.




jueves, 22 de diciembre de 2016

A LOS ABUELOS Y ABUELAS


Pintas de blanco los cabellos,
y de arrugas los cuerpos,
pero hay sabiduría en tus años,
la producida por alegría, tristeza o por los daños.

Por los momentos más felices,
o por aquellos que han dejado cicatrices,
por el dolor acumulado o los errores cometidos,
por haber hecho hermano al enemigo
o por haber perdido al mejor amigo.

Sabiduría que brota en tus palabras,
en forma de consejos o regaños,
advertencias que deben ser tomadas en cuenta
y no a la ligera.

Tercera edad, que pausas el caminar,
haces lento el hablar,
y poco a poco dismunuyes las fuerzas,
también haces que aprendamos a escuchar.

Por eso abuelita y abuelito,
(si, me refiero a ustedes, los que leen este poema
que he escrito inspirado en su vida)
no te preocupes si te vas quedando sin dientes,
sigues siento el valiente que siempre admiraré;

No te preocupes el ya no caminar aprisa,
así nos tardamos más en llegar a nuestro destino,
y podrás contarme mas historias, de cuando eras niño,
de aquellos tiempos mejores que recuerdas con lágrimas.

No te preocupes si hablas despacito,
que escucharte por mucho tiempo necesito,
que para vivir lo que has vivido
no sé si la vida me alcance.

No te preocupes, no estas solito,
tienes muchos nietos, aunque no conozcas sus nombres,
son todos aquellos que esperan que de allá arriba
les permitan llegar a esa bendita Tercera edad.

domingo, 23 de octubre de 2016

ROMANCE DEL NIÑO PORDIOSERO


Niño quejumbroso, ¿què tiene tu pelo?
En èl, por besarte, la brisa se enreda,
y entre la madeja de hilillos de seda
el polvo de otoño coloca su velo.

¿Què tienen tus ojos, niño pordiosero?
¿Què tienen tus ojos de luz desolada?
Frente a tus oscuros caminos de nada
son como murientes y hundidos luceros.

¿Què tienen tus labios, niño gemebundo,
si ya en sus corolas se asoma el hastìo
y de rama mustios su polen de frìo
como las espigas de mi erial profundo?

Niñito de pena, ¿què tienen tus manos,
que en lugar de lirios semejan ortigas
cuando en los portales imploran las migas 
y a la vida artera se tienden en vano?

¿Què tienen tus plantas, niño lastimero?
¡Si dejan rojeces de angustia tus huellas
cuando en muda cuita sonrojas la estrella
y cruzas la sombra de inhòspito alero!

Niñito de làgrimas de un mundo de hielo,
¡còmo veo mi culpa temblar en tu llanto!
Tu dolor acalla la risa y el canto
y deja en las almas su signo de duelo.

sábado, 1 de octubre de 2016

EL AMOR


Entonces dijo Almitra: Háblanos del Amor,
Y él alzó la cabeza y miró a la multitud, y un silenció cayó sobre todos, y con fuerte voz
dijo él:
Cuando el amor os llame, seguidle,
aunque sus caminos sean duros y escarpados.
Y cuando sus alas os envuelvan, ceded a él,
aunque la espada oculta en su plumaje pueda heridos.
Y cuando os hable, creed en él,
aunque su voz pueda desbaratar vuestros sueños como
el viento del norte asola vuestros jardines.
Porque así como el amor os corona, debe crucificaros.
Así como os agranda, también os poda.
Así como se eleva hasta vuestras copas y acaricia
vuestras más frágiles ramas que tiemblan al sol, también
penetrará hasta vuestras raíces y las sacudirá de su arraigo a la tierra.
Como gavillas de trigo, se os lleva.
Os apalea para desnudaros.
Os trilla para libraros de vuestra paja.
Os muele hasta dejaros blancos.
Os amasa hasta que seáis ágiles,
y luego os entrega a su fuego sagrado, y os transforma
en pan sagrado para el festín de Dios.
Todas estas cosas hará el amor por vosotros para que
podáis conocer los secretos de vuestro corazón, y con
este conocimiento os convirtáis en un fragmento del corazón de la Vida.

Pero si en vuestro temor sólo buscáis la paz del amor
y el placer del amor,
Entonces más vale que cubráis vuestra desnudez y
salgáis de la la era del amor,
Para que entréis en el mundo sin estaciones, donde
reiréis, pero no todas vuestras risas, y lloraréis, pero no
todas vuestras lágrimas.

El amor sólo da de sí y nada recibe sino de sí mismo.
El amor no posee, y no quiere ser poseído.
Porque al amor le basta con el amor.

Cuando améis no debéis decir "Dios está en mi corazón",
sino más bien "estoy en el corazón de Dios".
Y no penséis que podéis dirigir el curso del amor,
porque el amor, si os halla dignos, dirigirá él vuestros
corazones.
El amor no tiene más deseo que el de alcanzar su
plenitud.
Pero si amáis y habéis de tener deseos, que sean estos:
De diluiros en el amor y ser como un arroyo que
canta su melodía a la noche.
De conocer el dolor de sentir demasiada ternura.
De ser herido por la comprensión que se tiene del amor.
De sangrar de buena gana y alegremente.
De despertarse al alba con un corazón alado y dar
gracias por otra jornada de amor;
De descansar al mediodía y meditar sobre el éxtasis
del amor;
De volver a casa al crepúsculo con gratitud,
Y luego dormirse con una plegaria en el corazón para
el bien amado, y con un canto de alabanza en los labios.


domingo, 25 de septiembre de 2016

SIEMBRA

Cuando de mí no quede sino un árbol,
cuando mis huesos se hayan esparcido
bajo la tierra madre;
cuando de tí no quede sino una rosa blanca
que se nutrió de aquello que tú fuiste
y haya zarpado ya con mil brisas distintas
el silencio del beso que hoy bebemos;
cuando ya nuestros nombres
sean sonidos sin eco
dormidos en la sombra de un olvido insondable;
tú seguirás viviendo en la belleza de la rosa,
como yo en el follaje del árbol
y nuestro amor en el murmullo de la brisa.


¡Escúchame!
Yo aspiro a que vivamos
en las vibrantes voces de la mañana.
Yo quiero perdurar junto contigo
en la savia profunda de la humanidad;
en la risa del niño,
en la paz de los hombres,
en el amor sin lágrimas.


Por eso,
como habremos de darnos a la rosa y al árbol,
a la tierra y al viento,
te pido que nos demos al futuro del mundo.

lunes, 12 de septiembre de 2016

LA VEJEZ

Me llegará lentamente 
y me hallará distraído 
probablemente dormido 
sobre un colchón de laureles. 
Se instalará en el espejo, 
inevitable y serena 
y empezará su faena 
por los primeros bosquejos.

Con unas hebras de plata 
me pintará los cabellos 
y alguna línea en el cuello 
que tapará la corbata. 
Aumentará mi codicia, 
mis mañas y mis antojos 
y me dará un par de anteojos 
para sufrir las noticias.

La vejez... 
está a la vuelta de cualquier esquina, 
allí, donde uno menos se imagina 
se nos presenta por primera vez. 

La vejez... 
es la más dura de las dictaduras, 
la grave ceremonia de clausura 
de lo que fue, la juventud alguna vez.

Con admirable destreza, 
como el mejor artesano 
le irá quitando a mis manos 
toda su antigua firmeza 
y asesorando al Galeno, 
me hará prohibir el cigarro 
porque dirán que el catarro 
viene ganando terreno.

Me inventará un par de excusas 
para amenguar la impotencia, 
´que vale más la experiencia 
que pretensiones ilusas´, 
me llegará la bufanda, 
las zapatillas de paño 
y el reuma que año tras año 
aumentará su demanda.

La vejez... 
es la antesala de lo inevitable, 
el último camino transitable 
ante la duda... ¿qué vendrá después; 
La vejez
es todo el equipaje de una vida, 
dispuesto ante la puerta de salida 
por la que no se puede ya volver.

A lo mejor, más que viejo 
seré un anciano honorable, 
tranquilo y lo más probable, 
gran decidor de consejos 
o a lo peor, por celosa 
me apartará de la gente 
y cortará lentamente 
mis pobres, últimas rosas.

La vejez 
está a la vuelta de cualquier esquina, 
allí donde uno menos se imagina 
se nos presenta por primera vez. 

La vejez... 
es la más dura de las dictaduras, 
la grave ceremonia de clausura 
de lo que fue la juventud alguna vez.

viernes, 19 de agosto de 2016

Asomaba a sus ojos una lágrima


Asomaba a sus ojos una lágrima
y a mi labio una frase de perdón;
habló el orgullo y se enjugó su llanto,
y la frase en mis labios expiró.

Yo voy por un camino; ella, por otro;
pero, al pensar en nuestro mutuo amor,
yo digo aún: ¿Por qué callé aquel día?
Y ella dirá: ¿Por qué no lloré yo?

lunes, 18 de julio de 2016

EL DÌA DE VERANO



¿Quién creó el mundo?
¿Quién dio forma al cisne, al oso negro?
¿Quién hizo al saltamontes?

Me refiero a este saltamontes,

el que acaba de saltar en la hierba,

el que ahora come azúcar de mi mano,
el que mueve las fauces de atrás para adelante y no de arriba abajo,
el que mira a su alrededor con enormes ojos complicados.
Ahora levanta una de sus patas y se lava la cara cuidadosamente.
Ahora de pronto abre sus alas y se va flotando.
Yo no sé con certeza lo que es una oración.
Sin embargo sé prestar atención
y sé cómo caer sobre la hierba,
cómo arrodillarme en la hierba,
cómo ser bendita y perezosa,
cómo andar por el campo,
que es lo que llevo haciendo todo el día.
Dime, ¿qué más debería haber hecho?
¿No es verdad que todo al final se muere, y tan pronto?

Dime, ¿qué planeas hacer con tu preciosa, salvaje, única, vida?

domingo, 12 de junio de 2016

EL MILAGRO DE LA PERLA



Llegò la fiesta de El Valle.
La Isla de Margarita
cristiana fe resucita
que se desborda en la calle.
Como nàutico detalle
prendiòse en broche la espuma
de la red del pescador,
cuando el joyero en la duna
regateaba al buceador
las conchas de la fortuna.

Viajero de mar arriba,
para ganar el sustento
anclaste velas al viento
por sondear espectativa.
Marino de mar adentro.
Buzo de llanto y quimeras.
Dulces sonrisas esperas
a tu regreso a la orilla.
Premian tu vida. Es sencilla
la fe de tu marinera.
Cierta noche, sin embargo, 
tu retardo se enlutò
con la sombra que llenò
de negro el ambiente largo.
Tragaste dolor amargo
cuando, tendido en la playa,
muestras la rodilla en llaga.
Mirando un banco de perlas
soñabas con recogerlas
cuando te picò una raya.

Diez meses cuentas sentado.
Llegaban perlas en lotes
que descargaban los botes
frente al corazòn varado.
Marinero del pasado,
ya no cantan tus amarras.
El dolor que te desgarra
virò tu vida sencilla.
Naufragaron en tu silla
tu lancha con tu guitarra.

Llegò la fiesta bonita.
La hija del pescador
fue hasta El Valle con fervor.
Y a su patrona bendita
le ofrece en filial amor
la perla que han de sacar.
Sanò el buzo. Va a la mar.
Regresa con concha tierna.
Al abrirla ven la pierna,
y, en la rodilla, un lunar,
<<¡Milagro!>>, gritan en coro
de asombro los marineros.
El pescador en su lloro
rezò de afecto sincero.
Prendiò en cadena de oro
la perla-pierna al altar.
..........................
..........................
Hasta aquì quiero llevar
mi alma que penas siente,
porque la Virgen de Oriente
tambien me la ha de curar.

miércoles, 18 de mayo de 2016

A la partida de Monsieur



Sufro sin enseñar mi descontento,
Y amo, aunque deba aparentar odio.
No me atrevo a expresar mis sentimientos,
Parezco muda, aunque por dentro hablo.
Soy y no soy, en llamas me congelo,
Pues he dejado de ser yo, no soy más mía.

Este dolor es como mi sombra,
Me sigue al vuelo y vuela si la sigo,
Me acompaña y hace lo que hago,
Y me aflige su pena, que comparto.
No hay manera de alejarla de mi pecho
Hasta que el fin de las cosas la destierre.

Insúflame una pasión más tierna
Pues blanda soy, nieve derretida,
O sé cruel, amor, y así sé amable:
Deja que flote o permite que me hunda.
Hazme vivir con un dulce deleite,
O déjame morir para que olvide que he amado.

Elisabeth I de Inglaterra

domingo, 8 de mayo de 2016

APEGADO A MÍ

Gabriela Mistral
 
Velloncito de mi carne,
  que en mis entrañas tejí,
    velloncito friolento,
    ¡duérmete apegado a mí!

    La perdiz duerme en el trébol
    escuchándole latir:
    no te turben mis alientos,
    ¡duérmete apegado a mí!


Hierbecita temblorosa
asombrada de vivir,
no te sueltes de mi pecho:
¡duérmete apegado a mí!

Yo que todo lo he perdido
ahora tiemblo hasta al dormir.
No resbales de mi brazo:
¡duérmete apegado a mí!

sábado, 26 de marzo de 2016

CULTIVO UNA ROSA BLANCA


Por: Josè Martì


Cultivo una rosa blanca
en junio como enero
para el amigo sincero
que me da su mano franca.


Y para el cruel que me arranca
el corazón con que vivo,
cardo ni ortiga cultivo;
cultivo la rosa blanca.

jueves, 17 de marzo de 2016

ANOCHE CUANDO DORMÌA


Anoche cuando dormía 
soñé, ¡bendita ilusión! 
que una fontana fluía 
dentro de mi corazón. 

Di, ¿por qué acequia escondida, 
agua, vienes hasta mí, 
manantial de nueva vida 
de donde nunca bebí? 

Anoche cuando dormía 
soñé, ¡bendita ilusión! 
que una colmena tenía 
dentro de mi corazón; 
y las doradas abejas 
iban fabricando en él, 
con las amarguras viejas, 
blanca cera y dulce miel. 

Anoche cuando dormía 
soñé, ¡bendita ilusión! 
que un ardiente sol lucía 
dentro de mi corazón. 

Era ardiente porque daba 
calores de rojo hogar, 
y era sol porque alumbraba 
y porque hacía llorar.
 
Anoche cuando dormía 
soñé, ¡bendita ilusión! 
que era Dios lo que tenía 
dentro de mi corazón.

miércoles, 24 de febrero de 2016

HOY ME SUBIERON AL SOL


Hoy, por la mañana me subieron
En ascensor
Acompañado de guardias y fusiles
De protocolos y señales
De miradas y preguntas
Tenía tiempo sin subir.

Hoy me llevaron a la superficie.

Varios sótanos tuvimos que subir
Para ver el cielo
Para poder tomar con suerte
40 minutos de sol.

Hoy la realidad ha vuelto a cachetearme
Cínica
Política
Esquelética
Poética
Una realidad que ya es ajena
Que dejó de ser mía
La realidad de la física libertad que me han robado
Que los dueños del gobierno
Sumergidos en temores y arrogancia me han quitado.

En una muestra de debilidad
En una vulgar muestra de incapacidad para gobernar
Dieron órdenes a funcionarios de sembrar
Perseguir
Encerrar
A todo aquel que se atreviera al sistema criticar
A cuestionar
A denunciar
Y en muchos casos a tan sólo preguntar.

El cielo para mi hace más de un año y muchos días que dejó de ser azul
Mi cielo es blanco
De muy blanca luz
La brisa hace tiempo que dejó de existir en mi mundo
La corriente que tropieza conmigo es de aire
Aire frío y artificial
Uno acondicionado para este lugar
Un lugar que originalmente fue creado para espíritus quebrar.

Hoy me sentí ajeno más que nunca
Al mundo
A la calle
A lo normal
La libertad.
Hoy sentía extraño lo que para muchos es cotidiano
Casi imperceptible
El ruido de los carros
La gente y sus palabras
Los colores
El azul cielo y el sol.

Mi mundo se hizo celda y libros
Letras y encierro
Cámaras y micrófonos
Funcionarios de seguridad
De “Inteligencia Nacional”.
Barrotes de acero y cubiertos plásticos
Aislamiento y soledad
Los amigos que no están
Los señalamientos despiadados
La indefensión
La mentira repetida
Las excusas rebuscadas
El sufrimiento familiar
La tragedia nacional
La incertidumbre permanente.
Las puertas blindadas y los vidrios de seguridad
Las despedidas en las visitas
El retorno del silencio
Una soledad sin intimidad.

Ni soy verdugo
Ni clemencia pido
Quienes saben, saben que no estoy preso por lo dicho o editado
Estoy bajo tierra por lo hecho y luchado.

Por libremente pensar
Por el sistema criticar
Por dudar
Por cuestionar
Por salirme del corral

Mis ideales siguen firmes
Por eso sigo en este lugar
No seré complaciente con lo que considero una aberración gubernamental.
Mi palestina sangre madre
Mi tierra andina y crianza
Mi valenciana formación
Fueron la materia de mi irreverencia contra el sistema y la opresión.

Que se burlen no me importa
Los del sistema defensores
Los de oficio repetidores
Los de por salario agresores.

Soy humano y he llorado
En silencio
En mi celda
Bajo tierra
Sigo siendo humano
Irrenunciablemente humano.

Hoy me subieron a la superficie
Regresé diferente
No logro identificar si es miedo o tristeza
El miedo a sentirme ajeno a la física libertad, a lo normal.
La tristeza de regresar a los sótanos de un edificio de “Inteligencia Nacional”
Mientras la arrogancia y los miedos de quienes tienen el poder les impide reflexionar.

martes, 27 de diciembre de 2016

AÑO NUEVO



A las doce de la noche, por las puertas de la gloria
y al fulgor de perla y oro de una luz extraterrestre,
sale en hombros de cuatro ángeles, y en su silla gestatoria,
San Silvestre.

Más hermoso que un rey mago, lleva puesta la tiara,
de que son bellos diamantes Sirio, Arturo y Orión;
y el anillo de su diestra hecho cual si fuese para
Salomón.

Sus pies cubren los joyeles de la Osa adamantina,
y su capa raras piedras de una ilustre Visapur;
y colgada sobre el pecho resplandece la divina
Cruz del Sur.

Va el pontífice hacia Oriente; ¿va a encontrar el áureo barco
donde al brillo de la aurora viene en triunfo el rey Enero?
Ya la aljaba de Diciembre se fue toda por el arco
del Arquero.

A la orilla del abismo misterioso de lo Eterno
el inmenso Sagitario no se cansa de flechar;
le sustenta el frío Polo, lo corona el blanco Invierno
y le cubre los riñones el vellón azul del mar.

Cada flecha que dispara, cada flecha es una hora;
doce aljabas cada año para él trae el rey Enero;
en la sombra se destaca la figura vencedora
del Arquero.

Al redor de la figura del gigante se oye el vuelo
misterioso y fugitivo de las almas que se van,
y el ruido con que pasa por la bóveda del cielo
con sus alas membranosas el murciélago Satán.

San Silvestre, bajo el palio de un zodíaco de virtudes,
del celeste Vaticano se detiene en los umbrales
mientras himnos y motetes canta un coro de laúdes
inmortales.

Reza el santo y pontifica y al mirar que viene el barco
donde en triunfo llega Enero,
ante Dios bendice al mundo y su brazo abarca el arco
y el Arquero.




domingo, 25 de diciembre de 2016

EN SUS CASAS SOLOS



Cuantos abuelos habrá
en esta triste noche buena.

Que dormirán sin cenar
y sus hijos y sus nueras,
disfrutando sin parar
y ellos solos con su pena.

Solos sentados en la mesa
y sin dejar de pensar,
en estas hogareñas fiestas
que solos lo pasarán,
sin quien les de una vuelta
en esta triste Navidad.

Cuando estas fiestas pasen
algunos se acordarán,
que olvidaron a sus padres
en esta festividad,
como si no fueran nadie
a estos que todo lo dan.

Un día se harán mayores
y con su moneda pagarán,
tirados por los rincones
como hicieron con sus papás,
estos malos traidores
Dios no los perdonará.




jueves, 22 de diciembre de 2016

A LOS ABUELOS Y ABUELAS


Pintas de blanco los cabellos,
y de arrugas los cuerpos,
pero hay sabiduría en tus años,
la producida por alegría, tristeza o por los daños.

Por los momentos más felices,
o por aquellos que han dejado cicatrices,
por el dolor acumulado o los errores cometidos,
por haber hecho hermano al enemigo
o por haber perdido al mejor amigo.

Sabiduría que brota en tus palabras,
en forma de consejos o regaños,
advertencias que deben ser tomadas en cuenta
y no a la ligera.

Tercera edad, que pausas el caminar,
haces lento el hablar,
y poco a poco dismunuyes las fuerzas,
también haces que aprendamos a escuchar.

Por eso abuelita y abuelito,
(si, me refiero a ustedes, los que leen este poema
que he escrito inspirado en su vida)
no te preocupes si te vas quedando sin dientes,
sigues siento el valiente que siempre admiraré;

No te preocupes el ya no caminar aprisa,
así nos tardamos más en llegar a nuestro destino,
y podrás contarme mas historias, de cuando eras niño,
de aquellos tiempos mejores que recuerdas con lágrimas.

No te preocupes si hablas despacito,
que escucharte por mucho tiempo necesito,
que para vivir lo que has vivido
no sé si la vida me alcance.

No te preocupes, no estas solito,
tienes muchos nietos, aunque no conozcas sus nombres,
son todos aquellos que esperan que de allá arriba
les permitan llegar a esa bendita Tercera edad.

domingo, 23 de octubre de 2016

ROMANCE DEL NIÑO PORDIOSERO


Niño quejumbroso, ¿què tiene tu pelo?
En èl, por besarte, la brisa se enreda,
y entre la madeja de hilillos de seda
el polvo de otoño coloca su velo.

¿Què tienen tus ojos, niño pordiosero?
¿Què tienen tus ojos de luz desolada?
Frente a tus oscuros caminos de nada
son como murientes y hundidos luceros.

¿Què tienen tus labios, niño gemebundo,
si ya en sus corolas se asoma el hastìo
y de rama mustios su polen de frìo
como las espigas de mi erial profundo?

Niñito de pena, ¿què tienen tus manos,
que en lugar de lirios semejan ortigas
cuando en los portales imploran las migas 
y a la vida artera se tienden en vano?

¿Què tienen tus plantas, niño lastimero?
¡Si dejan rojeces de angustia tus huellas
cuando en muda cuita sonrojas la estrella
y cruzas la sombra de inhòspito alero!

Niñito de làgrimas de un mundo de hielo,
¡còmo veo mi culpa temblar en tu llanto!
Tu dolor acalla la risa y el canto
y deja en las almas su signo de duelo.

sábado, 1 de octubre de 2016

EL AMOR


Entonces dijo Almitra: Háblanos del Amor,
Y él alzó la cabeza y miró a la multitud, y un silenció cayó sobre todos, y con fuerte voz
dijo él:
Cuando el amor os llame, seguidle,
aunque sus caminos sean duros y escarpados.
Y cuando sus alas os envuelvan, ceded a él,
aunque la espada oculta en su plumaje pueda heridos.
Y cuando os hable, creed en él,
aunque su voz pueda desbaratar vuestros sueños como
el viento del norte asola vuestros jardines.
Porque así como el amor os corona, debe crucificaros.
Así como os agranda, también os poda.
Así como se eleva hasta vuestras copas y acaricia
vuestras más frágiles ramas que tiemblan al sol, también
penetrará hasta vuestras raíces y las sacudirá de su arraigo a la tierra.
Como gavillas de trigo, se os lleva.
Os apalea para desnudaros.
Os trilla para libraros de vuestra paja.
Os muele hasta dejaros blancos.
Os amasa hasta que seáis ágiles,
y luego os entrega a su fuego sagrado, y os transforma
en pan sagrado para el festín de Dios.
Todas estas cosas hará el amor por vosotros para que
podáis conocer los secretos de vuestro corazón, y con
este conocimiento os convirtáis en un fragmento del corazón de la Vida.

Pero si en vuestro temor sólo buscáis la paz del amor
y el placer del amor,
Entonces más vale que cubráis vuestra desnudez y
salgáis de la la era del amor,
Para que entréis en el mundo sin estaciones, donde
reiréis, pero no todas vuestras risas, y lloraréis, pero no
todas vuestras lágrimas.

El amor sólo da de sí y nada recibe sino de sí mismo.
El amor no posee, y no quiere ser poseído.
Porque al amor le basta con el amor.

Cuando améis no debéis decir "Dios está en mi corazón",
sino más bien "estoy en el corazón de Dios".
Y no penséis que podéis dirigir el curso del amor,
porque el amor, si os halla dignos, dirigirá él vuestros
corazones.
El amor no tiene más deseo que el de alcanzar su
plenitud.
Pero si amáis y habéis de tener deseos, que sean estos:
De diluiros en el amor y ser como un arroyo que
canta su melodía a la noche.
De conocer el dolor de sentir demasiada ternura.
De ser herido por la comprensión que se tiene del amor.
De sangrar de buena gana y alegremente.
De despertarse al alba con un corazón alado y dar
gracias por otra jornada de amor;
De descansar al mediodía y meditar sobre el éxtasis
del amor;
De volver a casa al crepúsculo con gratitud,
Y luego dormirse con una plegaria en el corazón para
el bien amado, y con un canto de alabanza en los labios.


domingo, 25 de septiembre de 2016

SIEMBRA

Cuando de mí no quede sino un árbol,
cuando mis huesos se hayan esparcido
bajo la tierra madre;
cuando de tí no quede sino una rosa blanca
que se nutrió de aquello que tú fuiste
y haya zarpado ya con mil brisas distintas
el silencio del beso que hoy bebemos;
cuando ya nuestros nombres
sean sonidos sin eco
dormidos en la sombra de un olvido insondable;
tú seguirás viviendo en la belleza de la rosa,
como yo en el follaje del árbol
y nuestro amor en el murmullo de la brisa.


¡Escúchame!
Yo aspiro a que vivamos
en las vibrantes voces de la mañana.
Yo quiero perdurar junto contigo
en la savia profunda de la humanidad;
en la risa del niño,
en la paz de los hombres,
en el amor sin lágrimas.


Por eso,
como habremos de darnos a la rosa y al árbol,
a la tierra y al viento,
te pido que nos demos al futuro del mundo.

lunes, 12 de septiembre de 2016

LA VEJEZ

Me llegará lentamente 
y me hallará distraído 
probablemente dormido 
sobre un colchón de laureles. 
Se instalará en el espejo, 
inevitable y serena 
y empezará su faena 
por los primeros bosquejos.

Con unas hebras de plata 
me pintará los cabellos 
y alguna línea en el cuello 
que tapará la corbata. 
Aumentará mi codicia, 
mis mañas y mis antojos 
y me dará un par de anteojos 
para sufrir las noticias.

La vejez... 
está a la vuelta de cualquier esquina, 
allí, donde uno menos se imagina 
se nos presenta por primera vez. 

La vejez... 
es la más dura de las dictaduras, 
la grave ceremonia de clausura 
de lo que fue, la juventud alguna vez.

Con admirable destreza, 
como el mejor artesano 
le irá quitando a mis manos 
toda su antigua firmeza 
y asesorando al Galeno, 
me hará prohibir el cigarro 
porque dirán que el catarro 
viene ganando terreno.

Me inventará un par de excusas 
para amenguar la impotencia, 
´que vale más la experiencia 
que pretensiones ilusas´, 
me llegará la bufanda, 
las zapatillas de paño 
y el reuma que año tras año 
aumentará su demanda.

La vejez... 
es la antesala de lo inevitable, 
el último camino transitable 
ante la duda... ¿qué vendrá después; 
La vejez
es todo el equipaje de una vida, 
dispuesto ante la puerta de salida 
por la que no se puede ya volver.

A lo mejor, más que viejo 
seré un anciano honorable, 
tranquilo y lo más probable, 
gran decidor de consejos 
o a lo peor, por celosa 
me apartará de la gente 
y cortará lentamente 
mis pobres, últimas rosas.

La vejez 
está a la vuelta de cualquier esquina, 
allí donde uno menos se imagina 
se nos presenta por primera vez. 

La vejez... 
es la más dura de las dictaduras, 
la grave ceremonia de clausura 
de lo que fue la juventud alguna vez.

viernes, 19 de agosto de 2016

Asomaba a sus ojos una lágrima


Asomaba a sus ojos una lágrima
y a mi labio una frase de perdón;
habló el orgullo y se enjugó su llanto,
y la frase en mis labios expiró.

Yo voy por un camino; ella, por otro;
pero, al pensar en nuestro mutuo amor,
yo digo aún: ¿Por qué callé aquel día?
Y ella dirá: ¿Por qué no lloré yo?

lunes, 18 de julio de 2016

EL DÌA DE VERANO



¿Quién creó el mundo?
¿Quién dio forma al cisne, al oso negro?
¿Quién hizo al saltamontes?

Me refiero a este saltamontes,

el que acaba de saltar en la hierba,

el que ahora come azúcar de mi mano,
el que mueve las fauces de atrás para adelante y no de arriba abajo,
el que mira a su alrededor con enormes ojos complicados.
Ahora levanta una de sus patas y se lava la cara cuidadosamente.
Ahora de pronto abre sus alas y se va flotando.
Yo no sé con certeza lo que es una oración.
Sin embargo sé prestar atención
y sé cómo caer sobre la hierba,
cómo arrodillarme en la hierba,
cómo ser bendita y perezosa,
cómo andar por el campo,
que es lo que llevo haciendo todo el día.
Dime, ¿qué más debería haber hecho?
¿No es verdad que todo al final se muere, y tan pronto?

Dime, ¿qué planeas hacer con tu preciosa, salvaje, única, vida?

domingo, 12 de junio de 2016

EL MILAGRO DE LA PERLA



Llegò la fiesta de El Valle.
La Isla de Margarita
cristiana fe resucita
que se desborda en la calle.
Como nàutico detalle
prendiòse en broche la espuma
de la red del pescador,
cuando el joyero en la duna
regateaba al buceador
las conchas de la fortuna.

Viajero de mar arriba,
para ganar el sustento
anclaste velas al viento
por sondear espectativa.
Marino de mar adentro.
Buzo de llanto y quimeras.
Dulces sonrisas esperas
a tu regreso a la orilla.
Premian tu vida. Es sencilla
la fe de tu marinera.
Cierta noche, sin embargo, 
tu retardo se enlutò
con la sombra que llenò
de negro el ambiente largo.
Tragaste dolor amargo
cuando, tendido en la playa,
muestras la rodilla en llaga.
Mirando un banco de perlas
soñabas con recogerlas
cuando te picò una raya.

Diez meses cuentas sentado.
Llegaban perlas en lotes
que descargaban los botes
frente al corazòn varado.
Marinero del pasado,
ya no cantan tus amarras.
El dolor que te desgarra
virò tu vida sencilla.
Naufragaron en tu silla
tu lancha con tu guitarra.

Llegò la fiesta bonita.
La hija del pescador
fue hasta El Valle con fervor.
Y a su patrona bendita
le ofrece en filial amor
la perla que han de sacar.
Sanò el buzo. Va a la mar.
Regresa con concha tierna.
Al abrirla ven la pierna,
y, en la rodilla, un lunar,
<<¡Milagro!>>, gritan en coro
de asombro los marineros.
El pescador en su lloro
rezò de afecto sincero.
Prendiò en cadena de oro
la perla-pierna al altar.
..........................
..........................
Hasta aquì quiero llevar
mi alma que penas siente,
porque la Virgen de Oriente
tambien me la ha de curar.

miércoles, 18 de mayo de 2016

A la partida de Monsieur



Sufro sin enseñar mi descontento,
Y amo, aunque deba aparentar odio.
No me atrevo a expresar mis sentimientos,
Parezco muda, aunque por dentro hablo.
Soy y no soy, en llamas me congelo,
Pues he dejado de ser yo, no soy más mía.

Este dolor es como mi sombra,
Me sigue al vuelo y vuela si la sigo,
Me acompaña y hace lo que hago,
Y me aflige su pena, que comparto.
No hay manera de alejarla de mi pecho
Hasta que el fin de las cosas la destierre.

Insúflame una pasión más tierna
Pues blanda soy, nieve derretida,
O sé cruel, amor, y así sé amable:
Deja que flote o permite que me hunda.
Hazme vivir con un dulce deleite,
O déjame morir para que olvide que he amado.

Elisabeth I de Inglaterra

domingo, 8 de mayo de 2016

APEGADO A MÍ

Gabriela Mistral
 
Velloncito de mi carne,
  que en mis entrañas tejí,
    velloncito friolento,
    ¡duérmete apegado a mí!

    La perdiz duerme en el trébol
    escuchándole latir:
    no te turben mis alientos,
    ¡duérmete apegado a mí!


Hierbecita temblorosa
asombrada de vivir,
no te sueltes de mi pecho:
¡duérmete apegado a mí!

Yo que todo lo he perdido
ahora tiemblo hasta al dormir.
No resbales de mi brazo:
¡duérmete apegado a mí!

sábado, 26 de marzo de 2016

CULTIVO UNA ROSA BLANCA


Por: Josè Martì


Cultivo una rosa blanca
en junio como enero
para el amigo sincero
que me da su mano franca.


Y para el cruel que me arranca
el corazón con que vivo,
cardo ni ortiga cultivo;
cultivo la rosa blanca.

jueves, 17 de marzo de 2016

ANOCHE CUANDO DORMÌA


Anoche cuando dormía 
soñé, ¡bendita ilusión! 
que una fontana fluía 
dentro de mi corazón. 

Di, ¿por qué acequia escondida, 
agua, vienes hasta mí, 
manantial de nueva vida 
de donde nunca bebí? 

Anoche cuando dormía 
soñé, ¡bendita ilusión! 
que una colmena tenía 
dentro de mi corazón; 
y las doradas abejas 
iban fabricando en él, 
con las amarguras viejas, 
blanca cera y dulce miel. 

Anoche cuando dormía 
soñé, ¡bendita ilusión! 
que un ardiente sol lucía 
dentro de mi corazón. 

Era ardiente porque daba 
calores de rojo hogar, 
y era sol porque alumbraba 
y porque hacía llorar.
 
Anoche cuando dormía 
soñé, ¡bendita ilusión! 
que era Dios lo que tenía 
dentro de mi corazón.

miércoles, 24 de febrero de 2016

HOY ME SUBIERON AL SOL


Hoy, por la mañana me subieron
En ascensor
Acompañado de guardias y fusiles
De protocolos y señales
De miradas y preguntas
Tenía tiempo sin subir.

Hoy me llevaron a la superficie.

Varios sótanos tuvimos que subir
Para ver el cielo
Para poder tomar con suerte
40 minutos de sol.

Hoy la realidad ha vuelto a cachetearme
Cínica
Política
Esquelética
Poética
Una realidad que ya es ajena
Que dejó de ser mía
La realidad de la física libertad que me han robado
Que los dueños del gobierno
Sumergidos en temores y arrogancia me han quitado.

En una muestra de debilidad
En una vulgar muestra de incapacidad para gobernar
Dieron órdenes a funcionarios de sembrar
Perseguir
Encerrar
A todo aquel que se atreviera al sistema criticar
A cuestionar
A denunciar
Y en muchos casos a tan sólo preguntar.

El cielo para mi hace más de un año y muchos días que dejó de ser azul
Mi cielo es blanco
De muy blanca luz
La brisa hace tiempo que dejó de existir en mi mundo
La corriente que tropieza conmigo es de aire
Aire frío y artificial
Uno acondicionado para este lugar
Un lugar que originalmente fue creado para espíritus quebrar.

Hoy me sentí ajeno más que nunca
Al mundo
A la calle
A lo normal
La libertad.
Hoy sentía extraño lo que para muchos es cotidiano
Casi imperceptible
El ruido de los carros
La gente y sus palabras
Los colores
El azul cielo y el sol.

Mi mundo se hizo celda y libros
Letras y encierro
Cámaras y micrófonos
Funcionarios de seguridad
De “Inteligencia Nacional”.
Barrotes de acero y cubiertos plásticos
Aislamiento y soledad
Los amigos que no están
Los señalamientos despiadados
La indefensión
La mentira repetida
Las excusas rebuscadas
El sufrimiento familiar
La tragedia nacional
La incertidumbre permanente.
Las puertas blindadas y los vidrios de seguridad
Las despedidas en las visitas
El retorno del silencio
Una soledad sin intimidad.

Ni soy verdugo
Ni clemencia pido
Quienes saben, saben que no estoy preso por lo dicho o editado
Estoy bajo tierra por lo hecho y luchado.

Por libremente pensar
Por el sistema criticar
Por dudar
Por cuestionar
Por salirme del corral

Mis ideales siguen firmes
Por eso sigo en este lugar
No seré complaciente con lo que considero una aberración gubernamental.
Mi palestina sangre madre
Mi tierra andina y crianza
Mi valenciana formación
Fueron la materia de mi irreverencia contra el sistema y la opresión.

Que se burlen no me importa
Los del sistema defensores
Los de oficio repetidores
Los de por salario agresores.

Soy humano y he llorado
En silencio
En mi celda
Bajo tierra
Sigo siendo humano
Irrenunciablemente humano.

Hoy me subieron a la superficie
Regresé diferente
No logro identificar si es miedo o tristeza
El miedo a sentirme ajeno a la física libertad, a lo normal.
La tristeza de regresar a los sótanos de un edificio de “Inteligencia Nacional”
Mientras la arrogancia y los miedos de quienes tienen el poder les impide reflexionar.

Poesìa Inolvidable

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